Así, la migración es una de las formas más comunes de movilidad geográfica de la población. Se define como el cambio de lugar de residencia de las personas de forma permanente. Entre sus causas se pueden mencionar: • conflictos políticos, bélicos o religiosos; • problemáticas sociales y culturales; • adelantos tecnológicos en las actividades económicas; • desastres naturales como terremotos e inundaciones; • desastres ambientales como la desertificación. A su vez, existen múltiples clasificaciones basadas en distintos criterios: la duración, las causas, los deseos del inmigrante, el grado de calificación, etc. En este apartado se abordará la clasificación basada en los límites de los países, que distingue: • migraciones internas o nacionales: las cuales implican un cambio de residencia dentro del país; • migraciones externas o internacionales: que se refieren a cambios de residencia entre países. Actualmente las migraciones internacionales han aumentado considerablemente de 75 millones en 1965 a 120 millones en 1990, con una tasa anual de crecimiento del 1,9% promedio. A pesar de este aumento progresivo y no explosivo, los migrantes internacionales representan apenas el 2,3% de la población mundial total. Este aumento encuentra en los cambios internacionales de la década del 90 su principal causa o condicionante: la desestructuración del bloque soviético, la reconfiguracion de los estados nación sometidos a su orbita, los cambios políticos, económicos y sociales de la Europa central y oriental, la disolución de la ex Yugoslavia, los prolongados conflictos étnicos, la crisis del Golfo en 1990, la guerra civil en Ruanda, la configuración de un nuevo orden mundial encabezado por la figura de los EEUU, entre otros. El actual proceso de mundialización de la economía (predominio del capital financiero) también intensifica la migración internacional por: • la rápida expansión del comercio y las corrientes de inversión extranjera dando lugar a transformaciones para el movimiento de profesionales y trabajadores muy especializados • la corriente de integración económica de los países en bloques, como ejemplo la Unión Europea y el Mercosur. Frente a estos acontecimientos, los países de destino están modificando sus políticas en materia migratoria. Adoptan medidas restrictivas que convergen en un mayor control de la inmigración y desembocan en la exclusión. Al respecto, Wacquant señala la constitución de “nuevas marginalidades” refiriéndose a los guetos como los que existen en EEUU y en Francia. También los países en desarrollo muestran una mayor tendencia a restringir la migración y atender los problemas causados por la emigración. Todos los países en el momento de elaborar sus políticas migratorias deben tener en cuenta dos cuestiones: • la regulación del número y del tipo de migrantes; • la intervención para incorporarlos a la sociedad.
LAS PRINCIPALES CORRIENTES MIGRATORIAS Si se observa el mapa de la página siguiente, se advierte que los países emisores de migrantes se concentran fundamentalmente en las regiones menos desarrolladas del hemisferio Sur. La población que emigra lo hace hacia países vecinos dc la misma región o hacia los países industrializados de Europa, América anglosajona, Australia y Japón en busca de trabajo y mejor calidad de vida. En Asia y África las corrientes migratorias se producen esencialmente en el interior de esos continentes. Más de un tercio (36%) de los migrantes internacionales en el mundo son asiáticos. Los países productores de petróleo (Oriente Medio) muestran la proporción más fuerte de inmigrantes. Otros países de destino son Japón y los de reciente industrialización del Sudeste Asiático (Hong Kong, Taiwan, Singapur, Indonesia, entre otros) porque requieren mano de obra y conocimientos especializados. En África, Sudáfrica constituye un foco de atracción para los países localizados al sur del Sahara. En África del Norte las corrientes migratorias se dirigen hacia Europa. En América, América Central y el Caribe son las principales áreas expulsoras de población, que se desplaza hacia los Estados Unidos. Argentina y Venezuela también conforman focos de atracción, en especial para sus países vecinos. Europa Occidental constituye otra área de destino de inmigrantes internacionales. Hacia ella se dirigen principalmente emigrantes del norte de África y de Europa Oriental. Australia y Nueva Zelandia son también países receptores de inmigración. Cuentan con alrededor de 5 millones de extranjeros que representan el 18% de la población de Oceanía, máximo valor del mundo. | |||||||||||||||||||||||||||
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